Te hacen creer que ser empresario es algo muy cool y bonito, pero la verdad es que algunos manejos del mundo empresarial están más cerca del mundo político que el de negocios. Muchas veces, la forma de cerrar tratos corporativos se parece mucho a un episodio de House of Cards, y ya sabes, la realidad supera a la ficción.

La vida de José María Ruiz Mateos sin dudas es para una novela. Tuvo el título nobiliario de  marqués de Olivara.
Fue dueño de una de las empresas más emblemáticas de España, Rumasa. La fundó y la fundió dos veces por deudas con el fisco, y en la segunda oportunidad fue expropiada por el Gobierno Español por creer que se realizaban delitos.

Fue preso tres años por estos delitos. Cuando salió decidió comprar un club de fútbol, el renombrado Rayo Vallecano y además fue el padre de 14 hijos.

La muerte de Ruiz Mateos, sin embargo, fue menos glamorosa. Entró al hospital en el 20015 por haberse roto una cadera en una dudosa caída. Una vez en el hospital, contrajo un agresivo cuadro de neumonía que terminó con su vida en tan sólo tres semanas.